Principal obra de ingeniería de “El Caminreal”

La principal obra de ingenieria de “El Caminreal”

El trayecto Villarreal de Huerva – Cariñena de 25 km., supuso para la Compañía Central de Aragón un auténtico reto de ingeniería, ya que la línea debía de salvar la divisoria de las cuencas de los ríos Huerva y Frasno a través del Puerto de San Martín, sin superar  las rampas de 18 ‰, acordadas en el pliego de condiciones técnicas que debía reunir la línea.  Este complicado trayecto, por sí solo formó parte de la Sección 2ª, de las tres en las que quedó dividida la línea Caminreal – Zaragoza durante su construcción, sin duda la más complicada de toda la línea.  Los replanteos fueron continuos y solamente entre Puerto del Alto y Encinacorba se realizaron hasta tres proyectos para salvar la peña de la ermita de la Santa Cruz.  Una de estas alternativas incluía un túnel de 2.490 metros, la otra contemplaba la construcción de un gran viaducto de 25 m. y 8 más de 10 m.  Aunque las rampas contempladas en estas variantes no superaban en ningún caso las 17 ‰, se desestimaron definitivamente por razones económicas.   Finalmente y gracias al proyecto definitivo, con un trazado al oeste de esta cumbre, se adjudica la obra al contratista Sr. Patarrieta, que bajo la dirección del Ingeniero Jefe del Servicio de Construcción Manuel Alonso Zabala, comenzó los trabajos el día 13 de enero de 1928.  El proyecto contemplaba la construcción de un trazado de 25 km y 146 m., incluyendo 9 túneles, 2 viaductos, “Atalaya” y “El Colmenar”, con rampas de 17 ‰ en sentido ascendente y pendientes de 18 ‰ en sentido descendiente, en el sentido de la kilometración.  Además fue necesario abrir numerosos desmontes, todos ellos con medios manuales, a excepción de la trinchera de “la pala”, en el km. 64, que por su magnitud fue la única que se ejecutó con medios mecánicos. La construcción de este trazado no estuvo exento de dificultades, riesgos y accidentes, como el acontecido durante la excavación del túnel nº 3 en el que murieron sepultados 9 obreros el día 30 de septiembre de 1928.  El volumen total de movimiento de tierra entre Villarreal y Cariñena ascendió a 2.350.000 m³ de desmonte y 2.190.000 m³ de terraplén, lo que da idea de la magnitud de la obra. Junto a la estación de Encinacorba, situada en una pronunciada curva a 781 m. de altitud en el km. 60’002 de la línea, la Compañía Central de Aragón también construyó en este difícil trazado el apartadero de Puerto del Alto, justo en la horizontal divisoria de las dos pendientes en el km. 52’046 a 909 m. de altitud.

A lo largo de la historia de la línea Caminreal – Zaragoza, tanto la estación de Encinacorba como el apartadero de Puerto del Alto (hoy en día inexistente) desempeñaron un importante papel en la operatividad de la línea, especialmente en la época del vapor.  Posteriormente en la década de los años 60 del siglo pasado, con la llegada de las primeras locomotoras diesel, que ofrecían mejores prestaciones reduciendo los tiempos de marcha y aumentando la masa remolcada, ambas instalaciones fueron perdiendo la importancia y utilidad con que fueron concebidas.  El apartadero de Puerto del Alto apenas llegó a prestar servicio en los años 70, quedando totalmente desmantelado en el año 1992 con motivo de la primera gran renovación del trayecto.  Por su parte, la estación de Encinacorba, tras varios años cerrada al servicio, paso a la situación de apeadero en el año 1995.  Posteriormente y con motivo de la modernización de la línea Teruel – Zaragoza, incluida en el corredor noreste de alta velocidad y aunque incluida en un trazado impropio de una línea de altas prestaciones, la estación de Encinacorba se incorporó de nuevo al servicio el día 11 de octubre de 2007, con una nueva configuración de vías e instalaciones de seguridad, pero con un objetivo muy similar al encomendado en sus orígenes de servir al ferrocarril en un trazado, que aunque mejorado en su superestructura, todavía conserva los radios de curva y pendientes originales que recorrió el tren inaugural de la línea el día 2 de abril de 1933.