Inauguración de la línea Caminreal – Zaragoza

INAUGURACIÓN DE LA LÍNEA CAMINREAL – ZARAGOZA (2 DE ABRIL DE 1933)

Si bien la línea Caminreal-Zaragoza prestaba ya servicio de manera regular desde el día 9 de marzo de 1933, fecha en que se iniciaron los servicios de viajeros, la inauguración oficial de la línea tuvo lugar el domingo 2 de abril del mismo año.

A primera hora de la mañana de tan señalado día, efectuó la salida de la estación de Valencia-Alameda el tren inaugural, que tras recorrer el trayecto hasta Zaragoza, daría por inaugurada la nueva línea Caminreal-Zaragoza. El citado tren, encabezado por una locomotora vapor “Tubizze” con rodaje 2-4-0 y fabricada en Bélgica en 1927, estaba compuesto por tres coches de primera clase, dos de tercera (los cinco metálicos y construidos por la zaragozana empresa Carde y Escoriaza expresamente para la Compañía Central de Aragón), dos coches restaurantes de la Compañía Internacional de Coches Camas – CIWL y un furgón. En este tren realizaron viaje diversas autoridades de Valencia, como su alcalde Sr. Lambiés, acompañado de cuatro maceros y dos aguaciles, el Presidente de la Diputación Valenciana Sr. Cabot, además de otras personalidades representando a la Cámara de Comercio, Fomento del Turismo de Valencia, Colegio oficial de Agentes Comerciales, Junta de Obras del Puerto de Valencia, Cámara Agrícola, Círculo de Bellas Artes, Ateneo Mercantil, Lo Real Penat y los diputados de las Cortes señores Peire, Blanco y Samper, entre otros. También es de reseñar que en esta comitiva formaban parte, ataviadas con sus típicos trajes regionales, “Miss Valencia 1933”, “Mis Valencia 1932” y la Fallera Mayor de las últimas fiestas, Srtas. Soledad Vela, Leonor Aznar y Gloria Samper respectivamente.

A la llegada de este tren a Teruel, se unieron al mismo las respectivas representaciones de su Ayuntamiento y Diputación Provincial. Continuando viaje y ya en la estación de Caminreal, punto de arranque de la nueva línea, a este tren le fue añadido por cabeza un coche salón, en el cual se incorporaron al viaje el secretario de la Compañía del Central de Aragón Sr. Conde de Sierragorda, y el Sr. Vizconde de Escoriaza, uno de los principales valedores de la empresa.

Con la salida del tren de la estación de Caminreal daba comienzo el viaje inaugural en sí de la nueva línea. Numeroso público se dio cita en cada una de las nuevas estaciones y apeaderos del trayecto desde donde intercambiaron saludos con los viajeros del abarrotado tren, quienes con las ventanillas bajadas agitaron sus brazos y pañuelos en mano al paso por cada una de las poblaciones, acompañados por los fuertes pitidos de la “Tubizze”, que se hacían oír a varios kilómetros. Un poco antes de las dos de la tarde y tras coronar el Puerto del Alto, el tren realizaba sus primeros kilómetros en el Campo de Cariñena. Poco antes de la dos de la tarde, el tren inaugural se presentó en la estación de Encinacorba, recibiendo con su popular “dance” este nuevo y prometedor medio de transporte. A las 14’10 h. cuando el conmemorativo tren asomo por el puente de “La Platera” de Cariñena, con prácticamente todo el pueblo volcado en la estación. El tren realizó una parada de 8 minutos en los que hubo numerosos intercambios de saludos y abrazos etc…, siendo el coche de las Misses el que mayor número de público congregó en sus inmediaciones, siendo la verdadera atracción del tren a su paso por Cariñena. “¿Dónde van las Misses?, ¡¡que van atrás, en cola!!” – se oía una y otra vez a lo largo del andén – , ya con el tren arrancando todavía se escuchaban los vítores hacia las representantes de la belleza valenciana. Los cariñenenses, quedaron orgullosos y satisfechos con el nuevo tren, que nada tenía que ver con el anterior de vía estrecha, que desde aquel día ya era y más que nunca “El pequeño tren”.

El tren inaugural, ya rumbo a Zaragoza y tras pasar por Longares y Muel, con la práctica totalidad del pueblo volcado con el acontecimiento, finalizó su viaje en la nueva estación de Delicias, eran las 15’25 h. cuando se produjo el recibimiento apoteósico con la llegada del convoy, con toda la estación y explanada adyacente abarrotada de público. En el andén principal esperaban las autoridades zaragozanas, representaciones del Ayuntamiento y Diputación Provincial, en corporación, con maceros y estandartes, Gobernador Civil de la provincia, General de División y Diputados a Cortes entre otros. Tras unos primeros momentos de alegría entusiástica, fueron descendiendo del tren las autoridades valencianas y turolenses entre los correspondientes aplausos, que se multiplicaron al descender del tren las representantes de la belleza valenciana. Después de los pertinentes cambios de saludos entre las autoridades y una vez que la banda de música del Regimiento número 5 interpretara el himno nacional, se formó la comitiva, que encabezada por una sección de la Guardia Municipal de caballería, seguida de varios coches descubiertos con las autoridades y misses, y varias decenas de coches más con el resto de autoridades y representantes, se dirigieron por la carretera de Alagón (hoy Avda. de Navarra), Avda. de Madrid, Paseo de Pamplona, Plaza de Paraíso, Paseo de la Independencia hasta la Plaza de España, donde fueron recibidos en la sede de la Diputación. Posteriormente y con toques de clarín y timbal tuvo lugar la recepción oficial en el Ayuntamiento, en donde fueron entregadas medallas conmemorativas a las autoridades presentes. La jornada terminó en el Casino de Zaragoza, cuya directiva obsequió con un espléndido lunch.

Al día siguiente y desde la estación del Norte, se formó un nuevo tren, que saliendo a las 7’00 h. condujo a todas las autoridades hasta Canfranc, llegando a las 11’55 h. Minutos antes había llegado el tren francés, en el que realizaron viaje los representantes de los departamentos limítrofes. Tras un almuerzo ofrecido en el Hotel de la Estación Internacional hubo numerosos discursos, destacando los que realizaron los alcaldes de Zaragoza y Oloron, el presidente de la Cámara de Comercio de Oloron y el Vizconde de Escoriaza, que recibiendo una cerrada ovación por parte de los asistentes, cerró el acto. Terminado el banquete, las autoridades y representantes de ambos países realizaron una visita a las instalaciones de la Estación Internacional, inaugurada cinco años antes, reflejando con esta jornada vivida la verdadera vocación internacional con que nació “El Caminreal”.