Gestación del Caminreal

LA COMPAÑÍA CENTRAL DE ARAGON LLEGA A NUESTRA COMARCA

A partir de la primera década del siglo XIX la dirección belga del Ferrocarril Central de Aragón muestra interés por enlazar de una forma directa su línea de Calatayud a Valencia con Zaragoza. Ello permitiría a este ferrocarril buscar mercados de transporte más amplios, tanto por la importante demanda de la capital zaragozana como por la captación de nuevos tráficos con destino hacia las fronteras europeas, sobre todo la de Canfranc, cuya construcción avanza con gran impulso durante esta época.

El Central de Aragón pretende utilizar la línea del ferrocarril de vía estrecha de Cariñena a Zaragoza para construir parte de la proyectada línea de ancho normal entre Caminreal y Zaragoza. Por ello en 1913 la Sociedad general de ferrocarriles secundarios constituye un sindicato en el que interviene mayoritariamente el capital belga. Como capitalistas españoles figuran los financieros zaragozanos Nicolás Escoriaza y Basilio Paraíso. Este sindicato adquiere el 1 de junio de 1913 la línea de Cariñena a Zaragoza a la Sociedad Catalana General de Crédito, propietaria del ferrocarril de vía estrecha Cariñena-Zaragoza.

La influencia en las altas esferas del poder de los aristócratas del Consejo de Administración del Central de Aragón consigue que el 3 de julio de 1914 se promulgue la ley para la concesión de la línea de Ferrocarril de Caminreal a Zaragoza, en cuyo artículo 6º ya se anticipa la posibilidad del aprovechamiento de la línea métrica de Cariñena a Zaragoza para la construcción de la nueva línea de ancho ibérico.

Sin embargo, las negativas circunstancias en las que se desenvuelve la coyuntura nacional y sobre todo internacional obligarán a posponer la decisión de construir la nueva línea hasta bien entrados los años veinte.
En 1926 la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte se hace con el Ferrocarril Central de Aragón y a partir de ese momento se lanza a la construcción de la nueva línea directa. Pero en vez de utilizar el trazado del ferrocarril de Cariñena a Zaragoza se rediseña un nuevo trazado mejorado en paralelo a este ferrocarril. Ello le permite al Central de Aragón recibir la subvención por kilómetro a la que hubiese tenido que renunciar si hubiera utilizado el citado trazado. Además, durante los cinco años que duró la construcción se pudo utilizar el ferrocarril económico como medio para acarrear los cuantiosos materiales que requería la construcción de la nueva línea. De hecho, la falta de concreción de los nuevos enlaces ferroviarios, tanto en Zaragoza como en Caminreal, obligó a que las obras comenzaran por la parte central de la nueva línea, en las inmediaciones de Cariñena, con lo que el ferrocarril de Cariñena a Zaragoza se convirtió en un elemento vital para el transporte y suministro de todo tipo de maquinaria y materiales que fueron trasportados desde la capital maña. De esta manera empezó a tomar forma la nueva línea Caminreal a Zaragoza Delicias, llamado en su momento “El ramal de Caminreal” o simplemente “El Caminreal”.

Con la línea prácticamente finalizada, a falta de las terminaciones definitivas en diversos puntos ocupados por las instalaciones del ferrocarril de vía estrecha Cariñena-Zaragoza comenzaron a circular los primeros trenes. El día 19 de enero de 1933 circuló el primer tren, un mercancías compuesto de 40 vagones cargados de naranjas acompañado por el ingeniero Felipe Garre, que a modo de asentamiento de la vía recorrió toda la línea. Posteriormente, el día 9 de marzo circuló el primer tren de viajeros, quedando para la jornada del domingo 2 de abril de 1933 la inauguración oficial de la línea Caminreal-Zaragoza.